Vague por tantos lugares, conocí tantas personalidades. Viví del aire, corrí por el agua.
Hubo un día en el cual sentía hambre, decidí ir al bosque para buscar frutos, camine mucho
hasta que encontré un árbol de manzanas. Dí un salto y agarré una de muy buen aspecto, casí
madura, casí verde. Su sabor era dulce, era jugosa. Me recoste en el pasto, miré el cielo mientras
aún masticaba y mantenía en mi mano la dulce manzana. El cielo despejado es tan hermoso,
es tan celeste, incluso de día la Luna entregaba de su mágica luz, se veía blanca y resplandeciente.
El Sol a un costado, casí se iba a tirar a mi lado. No sé por qué, pero pensé en ti. Quería que vivieras
ese momento junto a mi. Quizás hubieras vagado conmigo, pero nunca te invite.
Una noche en Talcahuano, decidí que era tiempo de morir, creí haber vivido todo. Las drogas,
la borrachera, el dolor, el sufrimiento, la alegría, el amor. Como el sexo no falto y el tabaco me aburrió. Sí, era una noche de partir para no volver.
Miré el horizonte, respire la brisa marina, recordé a mi familia y a mi último amor.
Camine hacia las rocas, el océano me hablaba, me decía "Tienes que volver a terminar",
aún así seguí, pero el continuaba "Tienes que perder para ganar" y yo le ignoraba.
Así de la nada tropecé, empece a sumergirme, a dejarme llevar hacia adentro y caerme hasta
el fondo. La respiración se me desesperaba y en mis pulmones el agua salada los llenaba.
Tuve miedo de mí, me di cuenta de que quería vivir, de que quería retornar a la vida.
A tener una vida que renovar, reiniciarme. Lloré entre las olas y rezaba por primera vez.
Sí, Dios existe, porque desperté a la mañana siguiente tirada en las rocas. Abrí mis ojos y
de inmediato vomite, el sabor a sal en mi boca, la arena por entremedio de mis ropas.
Me retorcí, lloré otra vez, ahora la angustia me sobrepasaba, sentí lastima de mi misma.
Quién fuí para llegar a ésto... Quién soy para ponerme de pié y caminar. Quién seré mañana.
Qué haré si no sé que hacer. Tantas cosas, habrá tiempo para todo, ahora caminaré
ya no correré, sólo caminaré. Camino...